miércoles, 13 de abril de 2011
Todo fluyó lento… sus voces, sus risas, no existía tiempo ni espacio, observabas todo a lo entomólogo. Observabas la incomodidad que corría en vos, el preguntarte qué haces ahí, como cuando te sentís dentro de una burbuja y las voces regalan sus ecos, y cada palabra sin sentido que sale de sus bocas las guarda tu conciencia. Sentiste que no querías compartir lo absurdo…Y no lo hiciste, no dejaste que tu ser se llene de hipocresía veía que tus cejas se acercaban unas a las otras por cada palabra que escuchabas. Sentía que no querías sentir con los demás sino sentir regresar a vos mismo, de respirar un aire libre, puro.Y solo en un instante, entre tanta gente, sentí que volaste, que volaste a un sitio donde no daba lugar a nadie más que a una sola persona que te podía contemplar.
