+ ¿Qué? - grité preocupada - ¿Te tienes que ir, adónde? - estabamos en el césped cojidos de la mano y abrazados - No me digas esto.. - giré mi cabeza para poder verle, para saber que todo era una pesadilla. Me brotaban las lágrimas sin parar, lo abrazé fuertemente para sentirlo cerca-.
- Me tengo que ir amor.. No es algo que yo quiera, yo deseo quedarme aquí, contigo - puso su dedo en mi mejilla mientras secaba mis lágrimas - Pero por favor no llores - me dijo con un brillo en los ojos - No podría verte sufrir por mi culpa, princesa..
+ ¿Cómo me puedes decir eso? -me levanté mientras intentaba parar mis lágrimas, sin resultado..- Tú eres el amor de mi vida, te quiero más que a mi propia vida- se me entrecortó la voz y me abrazó fuertemente-.
- Escúchame.. - entrelacó nuestras manos - Quiero que sepas que como yo te quiero no te va a querer nadie, la forma en la que se ruborizan tus mejillas, tu aroma cuando me besas.. No te olvidaré jamás.. - y me besó por última vez-.