
Ahogo mis sueños entre cabellos ajenos y nocturnos, no recuerdo quién fui cuando solía ser feliz, cargo en mi interior recuerdos tristes y altos, que me doblegan en existencia, que son invisibles como el aliento y muy íntimos. Qué me importa que el vacío sea del tamaño de una nuez, para mí es gigante y quiere sumergirme en la nada, para mí es un desierto infinito que la noche no revelará, para mí es la raíz del fin, son las cadenas que me impiden seguir.Me veo atada, la luna se convirtió en mi lápida, cada parte de mi cuerpo es un pedazo de cielo azul, son trozos de misterio del planeta que es un pétalo más de la flor que es el universo.